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Diario de una Entrega

Sentir

y el la sentia suya, si suya..
pero ella era la q se sentia asi,
como un animal enjaulado.deseando salir..
pujando por ser libre..
una vez mas..
febril. loca.. sin saber q hacer donde mirar..
deseando ir mas alla,
sin atreverse,
esperando.. como siempre esperando,
una mano. una voz,
una caricia., un azote
le daba igual..ella deseaba sentir..
y el sabia.. q su alma era presa.. de su libertad..
pero q su alma. de perra.. era solo de el.

4 comentarios

Anónimo -

La sumisión es un regalo, es cálida, no tiene medida, no se puede cuantificar, solo se puede sentir, es necesidad, marca en el alma de orgullo y honor, súplica silenciosa, como tu bien has dicho antes, entrega confiada, te parece poco?.. Eso hay veces en la vida que es una vez y nunca más, siempre regalandolo, en cada momento a quien sientes Tu Dueño.

Anónimo -

ahora te escribo lo que da...

Anónimo -

y ella.. q da?

Anónimo -

En esa alma hay mucho más que solo el alma de perra, estoy segura y tu deberías de saberlo... Nunca nadie sentirá lo que ella te da