Contradicciones
El viernes estuve en tensión todo el día, acercandome a una tela de araña que nadie había tejido, libremente, úna pequeña conversación telefonica sobre las 10:00 me dejo rabiosa pero mimosa, alegre pero melancólica, alterada pero serena, paso parte de la noche y cuando llegué a mi casa notaba que tenía que descargar mi tensión, mi parte sumisa se durmió, esa parte animal se quedo detrás y solo estuvo la otra parte animal que también se apodera de mi y quisé tenerte, poseerte, te deseaba a rabiar y quería sentirme encima de ti mientras tu te dejabas hacer y sentías toda mi rabia, mi deseo, mi firmeza, mi amor, deseo, rabia contenida, desesperación, entrega, si, entrega porque con ese acto estaba entregandome a lo que me haces sentir de mil y una maneras, no estabas en mi habitación de estrellas, no estabas en mis sabanas cálidas, no estabas dentro de mi quemandote, pero yo te tenía y te sentía allí. Mordí mi almohada para no dejar escapar ese grito de satisfacción y de placer cuando un torrente de fuego escapó de mi entre mis piernas.
Terminé como si hubiera estado subiendo y escalando el Kilimanjaro, parecía que estuviera desmadejada, muerta en vida, no me sentía ni circular la sangre, me quede dormida sonriendo y agotada.
Al día siguiente la misma persona que tuve aúnque no tuve me dejo caer que... Algún día...volvería a morder la almohada.
Terminé como si hubiera estado subiendo y escalando el Kilimanjaro, parecía que estuviera desmadejada, muerta en vida, no me sentía ni circular la sangre, me quede dormida sonriendo y agotada.
Al día siguiente la misma persona que tuve aúnque no tuve me dejo caer que... Algún día...volvería a morder la almohada.
3 comentarios
Anónimo -
Anónimo -
Anónimo -